Maquilladora Argentina

Errores que cometemos al desmaquillarnos

1. Utilizar un producto que no va con nuestro tipo de piel

En cuestión de productos desmaquillantes no existe ninguna panacea. Por eso, en función de tu tipo de piel te irá mejor uno u otro. Por ejemplo, si tienes la piel con tendencia grasa olvídate de usar aceites limpiadores (incluso para los ojos), si no quieres amanecer como una paella. Si por el contrario tienes una piel seca o madura usar jabones o espumas limpiadoras no hará más que incrementar la falta de hidratación de tu cutis. La regla general es:

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 • Pieles grasas / mixtas: jabones específicos, espumas o geles. También agua micelar cuando solo llevamos bases ligeras o cremas con color (BB cream).

 • Pieles normales: jabones y geles que no resequen demasiado y leches desmaquillantes.

 • Pieles secas / maduras: aceites y leches desmaquillantes.

 • Pieles sensibles: geles específicos o agua micelar (y un poquito de paciencia).

2. Finalizar con tónico

Es una costumbre heredada y mal aplicada en general. El tónico facial tiende a resecar el rostro a no ser que tenga un tratamiento específico. Por ello, si lo utilizamos como paso final para refrescar nuestro rostro después de haber usado un jabón, por ejemplo, el cutis nos quedará tirante y seco como un folio.

El tónico cierra los poros y regula el PH de nuestro cutis tras la limpieza, pero no es apropiado para las pieles secas (e incluso) normales, sobre todo si contiene alcohol.

Si lo usas, mejor que sea cuando vayas a aplicar después algún tratamiento o crema hidratante como paso final. Un buen sustituto para las pieles grasas mixtas o sensibles es el agua termal.

3. Finalizar con crema

El proceso de desmaquillado no tiene por qué acabar siempre con una crema hidratante o un tratamiento de noche. Ese paso debe evitarse en los casos de pieles grasas o con problemas de acné, ya que no hará más que favorecer la aparición de granitos. Si la piel lo requiere, los cutis grasos, mixtos y normales pueden finalizar con un agua termal o un tónico específico. Los cutis maduros sí que suelen requerir una crema de noche que favorezca la hidratación o un sérum con tratamiento.

4. Maltratar la zona de los ojos

Un truco para desmaquillar tus ojos es impregnar generosamente el disco de algodón con un desmaquillante específico (los de agua de aciano son los que más respetan la delicada piel del contorno de ojos) y cubrir durante unos segundos la línea de las pestañas. De esta manera dejaremos que el producto penetre e impregne cada pestaña y necesitaremos un mejor esfuerzo para eliminar la máscara de pestañas. Arrastra con mucho cuidado el disco de algodón hacia abajo y después hacia arriba (por dentro) para eliminar cualquier resto de forma suave. Después, aprovecha lo que resta del disco para eliminar sombras o correctores alrededor del ojo.

5. Olvidar el cuello

¿Recuerdas el esmero que pusiste con el maquillaje a la hora de igualar el tono con el cuello y el escote? Pues al llegar a casa deberás realizar la operación inversa y asegurarte de que eliminar por completo cualquier resto de maquillaje o suciedad de esta zona. Así evitarás el envejecimiento prematuro de la piel delicada de esta zona tan visible e incluso la aparición de granitos.

6. Usar jabón natural

Si para retirar el maquillaje de tu rostro usas un jabón ordinario (gel o de manos) estás maltratando tu cutis, sea del tipo que sea. Los jabones que usamos para el resto del cuerpo son demasiado agresivos para la piel del rostro ya que eliminan el

manto hidrolipídico que lo protege y resecan mucho. Incluso si tienes una piel con tendencia grasas solo conseguirás irritarla y que produzca un exceso de sebo para compensar la agresión que provoca este tipo de jabones.

7. Usar toallitas desmaquillantes a diario

Sí, todas hemos comprobado alguna vez la comodidad de usar una toallita para desmaquillarnos. Pero debes tener en cuenta que, por un lado, estos productos tan comercializados no consiguen eliminar la suciedad por completo y suelen dar lugar a la aparición de irritaciones, puntos negros y barrillos.